Hola amiguitos.
Llevo una pequeñísima temporada enredando con Linux de manera “desenfadada”, es decir, sin pretender realizar ninguna tarea realmente práctica con este sistema operativo.
Digo esto porque para desarrollar mi cometido en el trabajo (cometido al 80% gráfico, dibujicos y demás…) me viene mucho mejor Windows, así que el que yo me ponga con Linux no supone que esté aprendiendo nada que me vaya a servir en la “vida real”, al menos de momento.
Como casi todo lo que sé (al menos en el campo de la informática), lo estoy haciendo de manera autodidacta, recurriendo principalmente al googling para buscar tuttos y manuales, me he propuesto constrastar dos distribuciones; Debian y Ubuntu, aunque por lo que parece Ubuntu se basa en la arquitectura de Debian y vienen a ser lo mismo pero DISTINTO.
“¿Es este un post de informática?“, os preguntareis vosotros, pequeños…, pues no queridos, es un post de tontos.
En la búsqueda de material de aprendizaje me he topado con maneras de pensar en post de foros y blogs que me han reafirmado mi manera de pensar con respecto a Linux.
Linux para mí tiene dos utilidades principales, dos funciones básicas:
- Es un sistema operativo.
- Es una herramienta increible, inconmensurable… para aumentar la autoestima de freaks mediocres.
Sí amiguitos, Linux es un universo fanboy de dimensiones literalmente… planetarias, y si me preguntaran cual de las dos utilidades cumple su objetivo con mayor éxito, dudaría un momento (estoy dudando…gñe), y finalmente optaría por la segunda.
Aquí tenéis esta joyita gráfica que he encontrado por ahí, chispeante…no creen?

Este ejemplo ilustra de manera perfecta la frustración que sienten los fanboys de Linux desde que Ubuntu esta copando el mercado y gana adeptos entre los usuarios regulares de Windows. Hasta hace unos años este era un universo reservado a ellos, les había sacado de sus partidas de Warhammer y de su colección de comics japoneses para sumergirlos en un mundo binario donde su caché como personas parecía haber mejorado de manera sustancial, cuando alguien les comentaba alguna tarea realizada con un ordenador nuestro querido fanboy podía salirnos con lo de siempre…”no sé de que estás hablando, ejem….yo uso Linux” dicha esta frase con una sonrisa de suficiencia en sus morros leporinos (presumo que son leporinos).
Así se las gastan los fanboys de Linux, otro ejemplito..
Dicho esto me atrevo a afirmar (con mi exiguos conocimientos del tema) que el que usa Windows de manera regular y avanzada no va a tener muchos problemas para usar Debian.
Así es amiguitos, a todos vosotros que alguna vez en vuestra vida habeis sufrido la mirada condescendiente de un tipo que llevaba puesta una camiseta con un pinguino y unos pantalones pesqueros por encima de la camiseta…os digo que ese tipo además de parecer tonto es muy probable que lo fuera.
¿Quiero decir con todo esto que pienso que la mayoría de los usuarios de Linux-Debian son unos fanboys sin criterio?, por supuesto que no, pero si digo que un buen número de individuos han desarrollado sus ansias freaks y la vez su ego (sentirse distinto y a la vez superior..) a través de Linux…piensenlo.